"Más respeto..." es una blogonovela de
200 capítulos que se publicó en Internet desde
septiembre de 2003 y hasta julio de 2004.

Prólogo
Mirta y yo

Por Hernán Casciari

Este libro recopila las confesiones de un ama de casa mercedina de cincuenta y dos años, un marido, tres hijos y un suegro. Mirta Bertotti escribe aquí sobre su familia, sobre su vida y también repasa su temor a la vejez, al tedio matrimonial y al descalabro económico. No hay mucho más para decir sobre la trama porque, en realidad, no se trata de un libro con introducción, nudo y desenlace. Es otra cosa.

Los casi doscientos capítulos que lo componen fueron escritos por Mirta casi por casualidad —o por desesperación— en una página personal de Internet, durante los últimos meses del año 2003, que fueron horribles, y los primeros meses de 2004, que no fueron mejores. Los redactó ella misma, ayudada en la parte técnica por su hijo mayor, el Nacho, y los publicó día tras día, sin más objetivo que distraerse de su depresión.

Sin embargo, a poco de comenzar su historia, y por razones que Mirta nunca ha comprendido del todo, empezaron a llegar decenas de miles de curiosos de todas partes. Su blog, modesto y parecido a otros tantos, fue invadido por lectores que se levantaban por la mañana con ganas de saber qué había pasado de nuevo en la vida de los Bertotti.

Mirta comenzó a coleccionar correos y mensajes de aliento, y más tarde regalos y visitas a su casa. Sus primeros lectores, a los que llama ‘prehistóricos’, son ahora sus amigos personales y tan dueños de la obra como ella misma.

Cuando acabó su aventura literaria, que se llamó Weblog de una mujer gorda y duró diez meses escasos, empezó a recibir ofertas para convertir su relato primero en libro, después en una obra de teatro, y más tarde en película de cine. Ella a todo dijo que sí con optimismo, y todavía hoy, cada vez que su historia adopta un nuevo formato, remata con una frase que a su hijo del medio le hace mucha gracia:

—Hasta que el Caio no tenga muñeco de peluche, no paramos.

Seis años después redactada la primera frase de su diario, me honra ser el encargado de recopilar la versión definitiva de la historia de Mirta Bertotti, que he rediseñado y colgado en la web en enero de 2009. Me halaga porque soy mercedino, igual que la protagonista, y también porque, como muchos, he sido un fiel lector de su novelita mientras ésta se desarrollaba en la realidad virtual de un monitor.

Me divertí mucho, cada mañana de 2003, leyendo —con el privilegio de ser el primer lector— unas historias que me acercaban al lugar donde nací y por el que sentía, y siento, una gran nostalgia. Y también me sorprendí en estos días, cuando tomé la decisión de aggiornar la página web donde se guardaban estas historias, porque volví a leer comentarios antiguos de personas que entonces no conocía y ahora son mis amigos.

Esta última versión del blog sólo ha cambiado el diseño original —más que nada porque ahora soy más minimalista que entonces—, pero no ha perdido una sola coma de lo escrito en el inicio, ni lo redactado por Mirta, ni lo dicho por sus 'lectores prehistóricos', esos que vieron nacer el proyecto desde el primer día, los que presenciaron, en directo, el proceso de narración de la primera blogonovela, incluso antes de que se la bautizara así.

La última edición del libro en papel, que publicó Plaza & Janés a principios de 2009, está dedicado a todos los mercedinos menos uno (el más trístemente célebre), a mi madre porteña (que tuvo el buen gusto de parirme a cien kilómetros de la Capital), y a la memoria de Roberto, el primer mercedino que vi en la vida.

La versión digital, en cambio, merece otra dedicatoria, y la escribiré ahora aquí mismo, en cursiva y justificada a la derecha, como corresponde:

A los lectores que estaban aquí en 2003,
porque escribieron esta historia conmigo.

Regala el libro

«Más respeto,
que soy tu madre»

Argentina, 2009
Editorial Plaza & Janés
Edición rústica
340 páginas
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