La idea fue del Nacho. Una idea milimétrica, arriesgada, titánica, casi imposible. Pero la víctima acaba de caer como un pajarito, exactamente hace una hora, en pleno domingo 28.
Todo empezó hace un mes, cuando Borja, el Funebrero comenzó a decir que nuestra familia no era una familia, sino una agencia catalana. Y que esto era la publicidad de una novela. Y que yo, Mirta, dejaría de existir a finales de diciembre.
Betty se preguntaba hace un rato, en el comentario nº 39: "¿Y el Borjamari es parte del juego? ¿Como es que él lo sabía?". Simple. El Nachito se fue encargando de enviarle mails, con nombre falso, diciéndole todas esas cosas, que él se encargaba de publicar en su blog. Inocente, inocente.
Luego sólo hubo que esperar hasta hoy. Sabíamos que ustedes, corazones, se sumarían al juego, fingiendo sorpresa desde los comments. Pero no creíamos que Borja cayera otra vez. Esa era la parte difícil del plan. ¿Publicaría su "triunfo"? ¿Caería por segunda, tercera, cuarta vez en la trampa de los Inocentes?
Los Bertotti en pleno festejamos esta tarde:
-¡Mamá! -gritó el Nacho- El funebrero cayó!!!
Todos nos abrazamos al Nachito, verdadero artífice de una de las inocentadas más multitudinarias de la historia.
¡Que la inocencia te valga, Borjita! No hay agencia, ni publicidad, ni novela, ni Dalmiro, ni nada. Solamente un pequeño homenaje a tu blog, sin duda uno de los mejores y más originales de la blogosfera, aunque falla un poco en la calidad de las fuentes de información.
Un besote, Borja, de parte de todos los que compartimos esta broma inocente.
Y a ustedes, corazones, hasta el lunes, "como siempre".
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