09 de Noviembre de 2003

Las cartas están echadas

Todo dicho. Acabo de marcar su número de teléfono temblando. La decisión ya está tomada y no pienso dar un paso a atrás. Su voz atiende enseguida: "Aquí Salvático, Douglas Salvático, ¿quién habla allí?". Su voz casi me deja muda, pero tomo aire y le digo, de un tirón: "Douglas, ya sé que es domingo y que hoy no le toca, pero se me fue toda la familia a Núñez a ver Boca-River, y... lo necesito, quiero decir, necesito que venga". Silencio del otro lado de la línea. Tiemblo toda. Digo: "¿Está ahí, Douglas? ¿Podría venir a verme?". Él me responde: "Estás sola en casa toda la noche...". Se me crispan los nervios. Me transpiran las manos. Susurro. "Estoy sola, sí, casi toda la noche". Antes de colgar me dice: "En un rato estoy contigo. Mirta... ponte guapa, princesa. Y oye, has hecho lo correcto, no sudes ahora: ya sudarás con sobrados motivos esta noche". Me quedo con el teléfono en la mano, mirando para un lado y para el otro, temblando como una hoja... Dios mio, pienso casi en voz alta, ¿qué estoy a punto de hacer? Caminando hasta la habitación me tranquilizo: "Vamos nena, 2.086 consejos no pueden ser tan malos consejos", me digo, y empiezo a revolver el cajón de la lencería salvaje, a ver si encuentro algo que todavía me quede indecente.

[Más Reflexiones] | 80 COMENTARIOS
El último comentario lo escribió xanax index
« Capítulo 69 | Inicio | Capítulo 71 »

Agregar a favoritos | XML | 200 historias | 15732 comentarios | Technorati

Copyright © 2003-2005, Mirta Bertotti. Mercedes, Buenos Aires, Argentina.