26 de Octubre de 2003

¡Qué poco dura el trabajo en este país!

Según el Zacarías, la idea de la webcam de la Sofi ha sido un tremendo error y no le hizo la menor gracia. Me lo dijo hace un rato, después que la encontró trabajando y la recontra cagó bien a patadas a mi nena, pobrecita. La Sofi ahora está pachucha, con un ojo a la miseria, pidiéndole perdón al padre a los gritos desde la pieza (no porque esté arrepentida, sinó porque tiene miedo que el otro venga y la vuelva a fajar). Yo lo que no entiendo del Zacarías es cómo tiene el alma tan noble para algunas cosas, y sin embargo es capaz de reventar a patadas a sus hijos y después irse tan tranquilo. Pero bué, se ve que el semidesnudo de la nena, en su escala de valores, es más grave que la miseria cotidiana..., ésa seguro que la asimila mejor. Hablando de asimilar: el que sí se asustó mucho fue el yanqui que estaba mirando a la Sofi despelotarse, porque cuando apareció el Zacarías y vio el espectáculo, la cagó a trompadas en directo para las cámaras. ¡Pobre yanqui! Ahora se debe pensar que acá somos todos unos indios. Me voy a entregar los pastelitos del domingo, porque ahora que no hay webcam no tenemos ni para comer. (Prometo que mañana estaremos más tranquilos.) Este post fue publicado originalmente en en Blogspot, y es posible que allí su versión sea más completa

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