Qué sueño espantoso tuve anoche. Otra vez soñe que viene el Nacho y me dice: "Mamá, te presento a mi novia", y miro a la chica y soy yo cuando tenía 21. De la alegría de que haya conseguido por fin una novia decente me meo encima, en el sueño, no en la cama, y le doy besos al Nacho por toda la cara.
Por alguna razón (yo no entiendo ni papa de sueños) en medio de los besos nos calentamos y él me empieza a manosear ¡y yo a dejarme!, y desde ahí los novios somos nosotros. Entonces el Nacho de repente se queda quieto, me mira, se huele la mano y me dice: "Chancha, te measte".
Es un sueño horrible, una pesadilla.
Copyright © 2003-2005, Mirta Bertotti. Mercedes, Buenos Aires, Argentina.